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Biblioteca: Ken Follett — Un mundo sin fin

12 enero, 2011

FICHA DEL LIBRO.

Título: Un mundo sin fin.

Autores: Ken Follett.

Título original: World without end.

Fecha de publicación: 2007.

Género: Histórico (Historia Medieval).

Sinopsis: dos siglos después de los eventos narrados en Los Pilares de la Tierra, Ken Follett retoma el género de la novela histórica y vuelve a la ciudad ficticia de Kingsbridge (Inglaterra), a finales del año 1327. En el Día de Todos los Santos, los habitantes de la ciudad y los representantes de la nobleza se reúnen en la catedral en una solemne misa oficiada por el prior. Un día así, cuatro niños son testigos y partícipes del asesinato de dos hombres a manos del fugitivo sir Thomas Langley en legítima defensa. Los niños huyen, con la excepción del mayor de ellos, Merthin, a quien Thomas le hace jurar que guarde secreto acerca del paradero de un misterioso documento que es la razón por la cual se han enviado sicarios tras él. Poco después, Thomas abraza los hábitos e ingresa en el priorato, y este extraño suceso es rápidamente olvidado por todos.

A lo largo de tres décadas, la novela nos muestra la historia de estos cuatro niños y la disparidad de sus destinos en el incomparable marco de una Inglaterra que acaba de entrar en la Guerra de los Cien Años y se ve asolada por la terrible epidemia de la Peste Negra. Merthin se convierte en uno de los mejores carpinteros y constructores de la ciudad pese a no haber podido finalizar su aprendizaje a consecuencia del odio que le profesa el maestro del gremio. Caris tiene un espíritu libre y rebelde contra las convenciones sociales de la época, lo que le ocasionará un gran número de problemas de los que se repondrá con mayor o menor suerte. Ralph se convierte en escudero del conde de Shiring, pero su temperamento cruel y vengativo hará que se acabe convirtiendo en uno de los personajes más odiados de la comarca. Finalmente, Gwenda deberá aprender a subsistir por su propia cuenta después de que su padre haya intentado venderla, y aprenderá muy pronto lo que es sufrir por un amor imposible en medio de la pobreza. Todo esto en medio de las constantes luchas entre los poderes de la Iglesia, la nobleza y la naciente burguesía, aderezado con la maestría que ha demostrado tener Ken Follett en sus relatos históricos.

Portada de la edición en español de "Un mundo sin fin"

Opinión personal: Atención ¡¡SPOILERS!!

A día de hoy, me he leído Un mundo sin fin dos veces. La primera, cuando este libro fue mi regalo de Reyes en 2008, devorándolo en cuestión de días animado por lo mucho que me agradó Los Pilares de la Tierra. La segunda ha sido más reciente, en diciembre de 2010, con los ánimos más templados y siendo consciente de que esta novela no tiene con la otra ningún otro punto en común que la ciudad de Kingsbridge. Esto me ha permitido poder separarla de la que es considerada su “primera parte”, y ahora le he podido encontrar algunos puntos positivos que antes no supe ver, pero también unas cuantas limitaciones que han hecho que le tenga un aprecio considerablemente menor que a la novela con la que Ken Follett alcanzó fama mundial. Eso sí, globalmente es un libro por encima de lo aceptable, que sería mucho mejor si los personajes fuesen menos arquetípicos y tuviese unas doscientas o trescientas páginas menos. La longitud, que apenas se notó en Los Pilares de la Tierra, son en Un mundo sin fin su mayor lastre y acaba por hacer la lectura más lenta y repetitiva.

Por más que lo he intentado, no he sido capaz de querer (u odiar) a los personajes que aparecen en el libro con la misma intensidad que en Los Pilares de la Tierra. Aunque la pareja protagonista, Merthin y Caris, son desde un primer momento una clara proyección de los inolvidables Jack y Aliena, ninguno de los dos les llega a sus precursores a la altura de los zapatos. Merthin me parece un héroe bastante plano y no muy comprensible, que gracias a su cerebrito y su tenacidad no sólo llega a emprender colosales obras de construcción en Kingsbridge, sino que incomprensiblemente todas las mujeres de la ciudad y alrededores acaban suspirando por él. Por su parte, Caris es un personaje totalmente fuera de contexto que es imposible que hubiese podido vivir a principios del siglo XIV. No soy capaz de creerme que exista en esa época una mujer tan liberal como es ella, que después de haber ayudado a su padre a mantener el comercio de lana es acusada en falso de brujería y se ve obligada a tomar los hábitos, llegando a convertirse en priora del convento, prior en funciones de Kingsbridge, enfermera, experta en medicina y líder indiscutible en la lucha contra la peste… todo esto aderezado con un aborto, arrebatos feministas, un breve tonteo con el lesbianismo y amores ilícitos (y conocidos por toda la ciudad) con Merthin antes de regresar a la vida seglar. Lo dicho, no me lo creo en absoluto.

Para mí, Gwenda es el único personaje que llega a salvarse, aunque sea ligeramente. La pobre mujer se convierte en el personaje sufrido por excelencia del libro, pero que sabe demostrar que la constancia y el mantenerse firme acaban por dar sus frutos: tras años de sufrimiento constante, acaba comprendiendo que ha logrado el amor de su marido y que sus dos hijos han logrado encontrar su lugar en el mundo, garantizando que sus nietos nacerán libres. Los enemigos tampoco son para tirar cohetes, en ocasiones llegan a resultar patéticos. El tema de los monjes (cuyos priores, Anthony, Godwyn y Philemon, en esta ocasión son los antagonistas) acaba cansando horriblemente, y ya de Ralph ni hablo… pensaba que el William de la anterior novela era insufrible y acabé alegrándome de su fin, pero ahora me canso del personaje en unas pocas páginas. El resto de personajes no son más que sombras estereotipadas, al igual que las situaciones que se plantean, siguiéndose en todos los casos el mismo patrón: nuevo problema o idea de los buenos –> ingenioso plan para llevarla a cabo –> los malos les paran los pies rápidamente –> cuando todo parece estar perdido, los buenos acaban saliéndose con la suya.

En cualquier caso, quiero insistir en que Un mundo sin fin no es un mal libro, y puede resultar entretenido y gustar a mucha gente, siempre que no se le compare con Los Pilares de la Tierra. Yo no dudo en recomendarlo a todo el mundo interesado en la Historia Medieval, pues el marco histórico es inmejorable y el autor sabe narrar como nadie la forma de vida en aquella época.

Valoración personal: 7 sobre 10 (NT)

  • Planteamiento: 8
  • Desarrollo de la trama: 7,5
  • Personajes: 5
    • Merthin: 5
    • Caris: 5
    • Gwenda: 8
    • Ralph: 3,5
    • Godwyn: 4,5
    • Philemon: 4
    • Wulfric: 6,5
  • A favor:
    • La ambientación de la historia.
    • Las luchas por el poder.
    • La aparición de la Peste Negra, un auténtico bache en la época.
    • La escena del final es bastante buena, pese a lo poco que me agradan Merthin y Caris.
    • El personaje de Gwenda y su lucha constante.
  • En contra:
    • ¿Por qué la Peste Negra parece matar selectivamente, beneficiando a los protagonistas?
    • Lo planos que llegan a convertirse la inmensa mayoría de los personajes.
    • Sobran 200 páginas, por lo menos
    • El personaje de Caris, que es totalmente irreal.
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