Skip to content

Se cierra la tumba de Tutankhamón

11 enero, 2011

¡Hola!

El fin de semana pasado me desayuné con esta noticia y, he decidido hacerme eco de ella en el blog, en memoria a los largos años de egiptomaníaco (aunque esta afición la tenga últimamente algo abandonada). Todo el mundo sabe o al menos ha oído alguna vez sobre el increíble tesoro que descubrió en 1922 Howard Carter, al dar con una tumba en el Valle de los Reyes que había pasado inadvertida durante tres milenios y medio a ladrones, saqueadores y demás… el dueño de la tumba era un rey del que se sabía poco y que quedaba eclipsado por la monumental historia de otros grandes faraones de la misma época histórica, el Imperio Nuevo. Sin embargo, la cantidad de riqueza y las bellísimas obras de arte le han convertido en una figura conocida por la humanidad entera, un auténtico símbolo de la civilización faraónica y principal atracción turística junto a las Pirámides de Gizeh. Este rey, perteneciente a la XVIII Dinastía, no es otro que Tutankhamón, que gobernó durante el reducido espacio de nueve años durante la segunda mitad del siglo XIV a.C.

Podría hablar largo y tendido sobre las circunstancias históricas y el enigma que rodea la figura de este rey, que ascendió al trono con tan sólo diez años, pero creo que eso se saldría un poco del tema y prefiero dejarlo para más adelante. En esta ocasión nos interesa exclusivamente su tumba. Se cree que la tumba en la que fue enterrado Tutankhamón (la número 62 del Valle de los Reyes en ser descubierta, esto es, la tumba KV62) en realidad fue una solución de última hora, dada la repentina y prematura muerte de un monarca tan joven y el estado inacabado en el que se encontraba la que iba a ser una tumba más monumental y propia de un rey, que seguramente acabaría ocupando su sucesor. De esta forma, la tumba KV62 se aleja enormemente tanto en su diseño como en su tamaño del de una tumba de un rey, pese a encontrarse en el Valle de los Reyes. Las pinturas presentes en ella, aunque de una alta calidad, también distan bastante de las que se merecería un faraón y parecen estar hechas a toda prisa. Debido a todo esto, resulta especialmente chocante que esta tumba, una de las más modestas en las que fue enterrado un rey en el Valle de los Reyes, estuviese llena a rebosar de riquezas sin par y con su sarcófago inviolado.

Mientras que el resto de las momias reales descubiertas fueron llevadas al Museo de El Cairo, en el que aún están expuestas, la de Tutankhamón ha permanecido en su tumba (sólo la ha abandonado en contados viajes) y por delante suyo han pasado millares de turistas al año. De hecho, la tumba KV62 ha sido desde su descubrimiento una de las más visitadas del Valle de los Reyes, lo que ha provocado que las pinturas se hayan deteriorado a una velocidad alarmante. Esta es la razón por la que actualmente el todopoderoso responsable de las antigüedades en Egipto, el arqueólogo Zahi Hawass, ha decidido cerrar la tumba de Tutankhamón de forma indefinida. Según ha revelado recientemente, se está trabajando en la creación de un “Valle de las Réplicas” en el que se mostrarán réplicas exactas de las principales tumbas de la necrópolis tebana, evitando así que las tumbas originales sufran más daños por su sobreexposición. Aunque no se sabe mucho acerca de esta idea, que personalmente me parece de lo más acertado que ha hecho este hombre (no todo va a ser sensacionalismo por su parte, afortunadamente), lo más probable es que a lo largo del 2011 se revelen más cosas, como las tumbas que serán replicadas y si el cierre de las auténticas será definitivo. Por el momento, además de la tumba de Tutankhamón, se encuentran cerradas las más espectaculares del Valle de los Reyes y las Reinas, las de Seti I y Nefertari, respectivamente.

Como ya he mencionado, a mí me parece bien esta medida. Las pinturas funerarias estaban sufriendo un deterioro terrible al permanecer las tumbas abiertas y recibir miles de visitas de forma constante. De hecho, pienso que deberían cerrarse las demás tumbas, no sólo las más famosas, todo sea por el bien de la preservación de este increíble legado de la Historia Antigua. Es parecido al caso de nuestra cueva de Altamira. Es cierto que es una pena que no podamos ver con nuestros propios ojos las tumbas, pero si las réplicas son tan buenas como las que vimos hace unos añitos en Madrid de la cámara funeraria de la tumba de Tutmosis III, será complicado descubrir las diferencias. Todo sea por el bien de esta maravillosa civilización que fue la egipcia.

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: