Skip to content

¿Qué ha pasado en…? — Lost Canvas

13 diciembre, 2010

¡Hola!

Aunque a estas alturas debe quedar ya muy poquito para que salgan los capítulos semanales de las series previos al parón navideño, he decidido ponerme ya en serio con el Lost Canvas, aunque este ordenador siga siendo un auténtico desastre, antes de volver a la tónica semanal. Y aún me queda seguir con Bleach, pero creo que eso puede esperar…

Realmente, en el Lost Canvas han ocurrido varias cosas y el argumento ha progresado bastante, sobre todo porque se han resuelto varios combates y se han cerrado algunas tramas argumentales, en estos últimos meses. Además, y por si eso no fuera poco, ya se ha anunciado la segunda temporada del anime, lo que siempre es una excelentísima noticia, y se ha publicado el segundo opening, bastante interesante aunque se repita el tema musical. Tengo unas ganas de ver la serie… y eso que cubre los episodios que menos me gustaron, aquéllos en los que aparecieron los Oneiros. Pero volvamos al manga.

Si mal no recuerdo, dejamos el argumento en el Templo de Saturno, en el preciso momento en que aparecía el enigmático Yōma, padre de Tenma y espectro del ejército de Hades, estropeando el momento en que Pandora estaba a punto de abrir los ojos y hacer caso a las palabras de Atenea. Como en el resto de ocasiones en las que se le ha visto, Yōma ha demostrado ser un personaje extremadamente ambiguo, con intenciones poco claras y totalmente vertido al caos… aunque pertenezca al bando de Hades, él sigue su propio camino, y lo demuestra hiriendo de gravedad a Pandora (ugh!! creí que moría) y jugando con las vidas de todos los presentes como si se tratase de un marionetista. Después de haber hecho polvo a Pandora en cuestión de segundos, Yōma anuncia que comienza el “segundo acto” y se marcha de la escena enviando a Tenma al siguiente templo, el de Urano, donde le espera su guardián… ¡que es su propia madre, Partita!

Ante las excépticas miradas de todos los lectores, se presenta Partita de Búho, quien decide combatir a su propio hijo ante la evidente sorpresa de éste. ¿No había muerto su madre? ¿Qué hace vistiendo un sapuri? ¿Y por qué no se ha presentado como un espectro? Ahí huele a gato encerrado, y no fuimos pocos los que pensamos que estábamos ante un espectro con la capacidad de metamorfosearse, algo que ya se había visto en la Saga de Poseidón. Pero no. Sorprendentemente, la guardiana de Urano era la auténtica Partita, y para rizar el rizo no sólo parece estar aliada con Yōma, sino que Pandora irrumpe en escena (parece que le han sabido a poco las heridas sufridas) y está empeñada en derrotar a aquélla a la que consideró como su hermana mayor y uno de sus seres más queridos. Pandora vuelve a ser herida de gravedad (en fin…), y Tenma se ve impulsado a defenderla (!!) y combatir contra su madre, si de verdad desea sobrevivir.

Partita resulta ser la Guardiana de Urano

La lucha con Partita es interesante, y en ella Tenma alcanza el culmen de su poder, primero al adquirir su armadura el tono dorado que demuestra que ha sido ungida con la sangre de un Santo de Oro (Asmita de Virgo) y después al alcanzar el estatus de armadura divina, por haber recibido la sangre de Atenea. Tenma ha llegado a su nivel de poder máximo, y es entonces cuando derrota a Partita, quien antes de morir le revela la verdad dentro de este embrollo familiar que cada vez se parece más a una telenovela. En realidad, Partita era una asistente de Atenea en el Olimpo (y como tal, era un guerrero inmortal de una categoría totalmente aparte a Santos y Espectros), de ahí su patronímico del Búho, que decidió reencarnarse antes que su señora para preparar su venida y la del Santo de Pegaso, quien sería su hijo. Lamentablemente, Yōma se había inmiscuido en estos planes y había estropeado todo, pero Partita se pudo reponer incluso a la muerte ordenada por Pandora y, vistiendo un sapuri, puso a Tenma a prueba (y menuda prueba!) para que su armadura se convirtiese en una kamei, una armadura divina con la que pudiese derrotar a Hades.

Tras el combate de Partita, Tenma prosigue solo su marcha hacia el siguiente templo después de una especie de reconciliación con Pandora, quien se marcha en su carro volador en dirección al palacio de Hades con la obsesión de derrotarle más viva que nunca. Mientras, en el Templo de Saturno se da uno de los combates más largos y que menos me ha gustado de la serie: Regulus de Leo vs Radamanthys de Wyvern. Tal y como suponíamos, existía una historia entre ellos dos (como ha ocurrido en todos los templos): rada asesinó al antiguo Santo de Leo, Ilias, que además era el papá de Regulus. ¡Toma culebrón! Así que entre flashbacks con Ilias (y cameos de Valentine y Aldebarán) y un combate cada vez más irreal y exagerado, llegamos al capítulo 200 con la gente cada vez más excéptica. Shiori había hecho a Radamanthys demasiado poderoso, y para poder derrotarlo se pasó tres pueblos con el power up a Regulus: primero hizo una Athena Exclamation él solito (algo totalmente imposible según los cánones de la serie) y después se inventó un ataque en el que emula la fuerza simultánea de los doce Santos de Oro. Por favor…

La parte de Regulus vs Rada no me gustó mucho, salvo la presentación de Ilias, y agradecí que acabase con la muerte del leoncito y con el espectro con un agujero en el pecho estilo Ulquiorra… que de todas formas no lo mató ¬¬. Es entonces cuando pasamos a la siguiente escena de esta historia, en la que Pandora se presenta ante Alone y le ataca. Alone-Hades usa su lógica retorcida y enfermiza para presentarse como el bueno de la película y el ser que más sufre en el mundo, y vuelve a dar una tunda a Pandora (y van tres! antes molabas) cuando… ¡Radamthys aparece para rescatarla! De buenas a primeras, y con un agujero en el pecho, el espectro regala a los fans un nuevo pairing, decidiendo salvar a su amada Pandora y enviándola a la tierra, a la vez que destruye la pintura de Atenea y le devuelve su estatus de diosa. ¡Genial! Eso sí que es un serio golpe a Hades, quien ni corto ni perezoso acaba descuartizando al espectro que más ha dado que hablar en la serie, con tantos combates y una resistencia más allá de toda lógica. Y de paso, Pandora abandona por la puerta de atrás la serie, sobreviviendo contra todo pronóstico a la Guerra Santa pero convirtiéndose en un personaje que podía haber hecho mucho más y que me deja cierto sabor agridulce…

Regulus se fusiona con la naturaleza, como hacía su padre Ilias

Mientras, Sasha demuestra ser una reencarnación de Atenea más inteligente y valiente que Saori, y al haber recuperado su divinidad baja al Barco de la Esperanza y devuelve la vida a todos los convertidos en piedra, Yato y Yuzuriha incluidos. Atenea les pide que vuelvan a la tierra y sigan con sus vidas, ya que a partir de ahora lo que queda de lucha es entre ella, Tenma y Alone, pero no sé por qué me da que Yato y Yuzu aún tendrán que hacer algo (a fin de cuentas, queda un guardián en Neptuno y Tokusa aún no ha hecho acto de presencia). Atenea se marcha seguidamente en pos de Tenma, pero antes de que le alcance, vuelve a aparecer Yōma. En esta ocasión, el espectro demuestra estar al tanto del futuro, y como tal sabe que Shion será el futuro Patriarca y que Seiya propiciará la muerte de Hades. Yōma afirma que él desea dar al traste con la mitología olímpica tal y como la conocemos, y crear una nueva a partir de la nada (con él a la cabeza, suponemos), para lo cual necesita a Tenma, al ser el humano predestinado a dar muerte a los dioses. Antes de encararse con Tenma, Yōma trata de matar a Shion (quien vuelve a demostrar que es algo inútil) pero es entonces cuando… ¡tachán, tachán! hace su (re)aparición Aspros de Géminis, deseoso de repartir candela.

¡Se avecina una batalla épica!

Puntos a favor.

  • El combate entre Tenma y Partita. No recuerdo haber visto nunca un hijo vs madre, sin metamorfos e ilusiones de por medio.
  • Interesante la historia de Partita, aunque no sea muy saint-seiyera.
  • El personaje de Ilias de Leo, por lo atípico.
  • El pairing Pandora x Rada, y la última actuación de éste.
  • Sasha recupera sus poderes y revive a los del barco… ¡es inteligente!
  • Aspros es el oponente ideal para Yōma, y garantiza un combate interesantísimo y muy prometedor.

Puntos en contra.

  • El combate Regulus vs Rada, y todo el power up que se da a Regulus… ¡es absurdo!
  • Pandora se convierte en el puching ball de la serie y la abandona de improviso, después de haber sido sobreexpuesta.
  • Alone me cansa cada vez más y no me inspira ni una piza de comprensión.
  • Shion sobrevivió a la Guerra Santa por ser un elemento decorativo, y Dohko por pasarse la mitad del tiempo sin conocimiento y off screen.
  • Demasiados culebrones en esta parte de los templos.
Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: